Banco Pichincha es el mayor banco de Ecuador, con más de 112 años de historia, y con presencia en Perú, Colombia, España, EE.UU. y Panamá. A lo largo de su trayectoria se ha enfocado en contribuir al desarrollo sostenible y responsable de la región andina y sus habitantes. La antigua marca, casi invariable a lo largo de más de un siglo, ha dado paso a una imagen renovada como símbolo de una nueva etapa de transformación e innovación. Erretres fue la agencia elegida para llevar a cabo la evolución de la marca tras salir ganadora de un concurso en el que participaban otras grandes agencias internacionales.

Estrategia

El proyecto, que arrancó en 2015, comenzó con una fase de análisis y conocimiento de Banco Pichincha, con numerosos viajes a terreno y reuniones con responsables de diversas áreas del banco con el fin de desarrollar una estrategia de marca que fuera válida en los distintos países en los que tiene presencia, dado que cada mercado tiene unas peculiaridades de negocio y público muy particulares. 

Al final del proceso se llegó a la definición de un nuevo posicionamiento del banco y de sus atributos. También se abordó la validación del nombre histórico de la entidad (Banco Pichincha, antes Banco del Pichincha), asociado al volcán y a la región de Pichincha, en la que se asienta Quito y que denomina asimismo la batalla que proclamó su independencia. 

El concepto

El símbolo original de la marca era un monograma heredado durante décadas; su imagen se había quedado anticuada, y adolecía de ciertos problemas de legibilidad y adaptabilidad a los soportes digitales.

Partiendo de los atributos definidos para la marca en la fase de estrategia del proyecto, surgió la idea de crear un nuevo símbolo que representara la relación de confianza y cercanía entre el banco y las personas, unida al compromiso con el desarrollo de la región, sugerido por el movimiento ascendente del elemento interno del símbolo (la expresión mínima de una flecha ascendente). Gracias a su reducción a una esencia gráfica óptima, el símbolo es perfectamente adaptable a todo tipo de formatos y soportes; incluso en su más mínima expresión funciona y es reconocible.

Así, el concepto inherente al símbolo podría resumirse como un entorno de seguridad que acoge la relación de confianza y cercanía (sugerida por la forma cuadrangular curva) entre el banco y sus usuarios, impulsando el desarrollo y la prosperidad de las personas (la flecha ascendente representada por la forma de ángulo recto en el espacio superior derecho).

Logotipo

Para el logotipo de la marca se diseñó una mancha tipográfica ad hoc de gran calidad, compuesta por letras en palo y seco y caja alta, con bordes redondeados en algunos casos para evocar una sensación de amabilidad, calidez y cercanía; a la vez, transmite una imagen de modernidad.

Tipografía

Como tipografía corporativa se eligió, una familia tipográfica contemporánea, neutra y con excelente legibilidad, cualidades que la hacen ideal para aplicarla en los numerosos y diversos soportes requeridos por una entidad bancaria, tanto para piezas de tipo editorial como en señalética o entornos digitales, entre otros múltiples usos.

Se utiliza en sus configuraciones slab (de fuerte carácter, que aporta una identidad muy diferenciada y reconocible) y sans (de óptima legibilidad y muy adecuada para entornos digitales) para organizar la jerarquía tipográfica según los usos requeridos.

Colores

Desde el inicio del proyecto se tenía la intuición de que el amarillo debía mantenerse como color principal del banco, conservando el legado histórico de la marca, y dado además su alto grado de diferenciación en el sector, su presencia en la mayoría de las banderas oficiales de los países andinos, y las connotaciones positivas que posee como símbolo de positividad, alegría, luz (los rayos del sol son perpendiculares en el ecuador), prosperidad… Lo que sí se hizo fue elegir un tono de amarillo más luminoso y fresco que el original con el fin de rejuvenecer la marca, y se combinó con un azul oscuro (nuevo guiño a la bandera de Ecuador) elegante y moderno para sustituir al negro, que creaba un contraste demasiado fuerte y obvio con el amarillo.

Estilo fotográfico e iconografía

En línea con la redefinida personalidad del banco, se ha establecido un estilo fotográfico con el que el el banco quería dejar patente su orgullo por ayudar al desarrollo personal de sus clientes, desde pequeños microempresarios locales a jóvenes emprendedores o clientes de banca privada.

Asimismo, se ha diseñado un estilo de iconos propio, que hace un guiño en su construcción a la flecha interior del símbolo del banco y que funciona perfectamente tanto en entornos físicos como digitales. 

Elementos gráficos

En línea con el posicionamiento del banco, se concibió una retícula que, con gran simplicidad geométrica, simboliza la mirada sincera, de confianza y frente a frente, del banco y sus clientes; esta relación toma forma mediante dos triángulos que se encuentran y se prolongan en un sistema gráfico flexible y adaptable a los diferentes formatos y plataformas, y que actúa como caja contenedora de imágenes y textos.

Aplicaciones

Una condición sine qua non de la nueva identidad que se tuvo clara desde el principio fue que debía adaptarse perfectamente a todo tipo de soportes y canales, especialmente los digitales, dado que en muy poco tiempo será (prácticamente ya es) el entorno natural de la marca.

Así, en Erretres se ha diseñado un proyecto 360º, que abarca desde las aplicaciones de la papelería corporativa del banco a numerosos puntos de contacto con el cliente, incluyendo diseño de rótulos y comunicación para las fachadas de las oficinas, señalética interior, cajeros automáticos y sus pantallas, tarjetas de crédito, talonarios, welcome pack, identificadores de personal, extractos bancarios, publicaciones corporativas, aplicación de la marca en web y app, newsletter, formatos para redes sociales, identidad en vídeos corporativos, publicidad online y offline, sedes sociales…

Para muchas de estas aplicaciones se tuvieron que realizar adaptaciones locales para cumplir con las particulares necesidades de cada país en los que tiene presencia la entidad (Ecuador, Perú, Colombia, España, EE.UU. y Panamá).

Retail

Una parte fundamental del proyecto ha consistido en diseñar las piezas más importantes de aplicación de la marca en las sucursales bancarias y las oficinas centrales del banco: rótulos de fachada, tótems. banderolas, placas perpendiculares a fachada, vinilos informativos y de comunicación para los ventanales, cajeros automáticos, señáletica interna, etc.